Los jóvenes son ahora parte importante del caudal electoral y con su voto tienen el poder de llevar a toda la ciudadanía por un nuevo derrotero gubernamental.
Esta es una gran responsabilidad que no debe ser tomada a la ligera como si fuera un acto de simpatía para eligir al presidente de la asamblea juvenil o a la colita más bonita del verano; por que en esta elección se juegan su futuro, su calidad de vida, su potencial estudiantil, como sus futuras oportunidades de trabajo que les permitirán desarrollar sus vidas tal como las deseen.
El sufragio electoral es el acto por el cual emiten su voto a favor de su preferencia, ejerciendo su derecho a elegir las autoridades que regirán el destino de la nación, en consecuencia sus propios destinos al menos por los próximos cinco años, siendo este acto la única intervención que tendrán como ciudadanos comunes en las decisiones de la vida democrática del país en ese periodo de tiempo, de ahí su gran importancia.
El derecho de voto es propio e individual de cada ciudadano y debe ser emitido a favor de la opción que consideren más conveniente sin ser influenciados por personas interesadas en enrumbar su decisión en un sentido u otro por sentimientos más mezquinos que políticos, como entre tantos otros lo quiere hacer un personaje que con tono aristocrático y vehemencia vengativa quiere convencer a la ciudadanía, con especial interés a los jóvenes, para que favorezcan a su nueva y sorprendentemente recién adquirida posición política, representada por el candidato comunista o nacionalista, pero en otro momento los menosprecia comparándolos con los monos por desarrollar un ingenioso lenguaje de comunicación de escritura rápida acorde a la velocidad de las modernas redes sociales y chats, aunque esto les haya significado modificar las “solemnes” reglas de la Real Academia Española de la Lengua , demostrando que es simplemente un retrograda con pensamientos obsoletos y con aires de superioridad cuyos comentarios no merecen ser tomados en cuenta, por que son producto de resentimientos y frustraciones personales que lo llevan a criticar a todo y a todos.
Los que somos mayores ahora, también fuimos jóvenes y como tales pasamos por épocas de rebeldía tomando decisiones inconsultas, creyendo que éramos dueños de la verdad y que nuestros mayores de entonces, eran severos al juzgar nuestro comportamiento y nuestra forma de pensar moderna e idealista, pero lo cierto es que el mundo da vueltas y siempre llega la mismo lugar, como la vida misma, algo que se llega a comprender lamentablemente solo cuando se cumple el ciclo, por que si hubiéramos tomado en cuenta los consejos que nos daban en base a su experiencia probablemente habríamos evitado cometer muchos errores.
Tengo la esperanza de que una gran parte de la joven generación electoral medite su elección responsable y cuidadosamente, teniendo interés en profundizar en las experiencias del pasado de las personas mayores de sus entornos familiares y amicales, y en base a ellas saquen sus propias conclusiones respecto a los hechos históricos políticos, y no a las versiones convenientemente modificadas que interesadamente les quieran hacer creer los oportunistas o politiqueros.
Sin embargo deben considerar que no vivieron o al menos no guardan en sus memorias épocas difíciles; que no tienen la experiencia de haber pasado por circunstancias realmente graves de nuestra historia política y económica; que no sufrieron la injusticia y la prepotencia de verdaderas dictaduras militares ni los demenciales actos de grupos terroristas. Que pueden gozar de su juventud sin el riesgo de que una bomba explote en el lugar donde se encuentren trabajando, estudiando o celebrando un fin de semana entre amigos y que no lloraran la temprana y trágica muerte de seres queridos a manos de dementes sádicos irracionales.
Ahora pueden recorrer los caminos del Perú sin ser sorprendidos y lastimados por nefastas guerrillas, disfrutando lo maravilloso que es nuestro país, que tienen la posibilidad de viajar libremente dentro del territorio nacional y pueden salir al extranjero y regresar cuantas veces quieran o puedan; que no tendrán que ingeniárselas de una u otra forma para poder mantener a sus hijos por que el valor de sus salarios no se esfumará día a día en medio de una inflación de niveles que hoy en día no pueden ni imaginar; siempre que el gobierno entrante mantenga la continuidad del modelo económico vigente que está permitiendo el crecimiento, así como la paz social de la que disfrutamos a pesar de ocasionales altercados, la estabilidad jurídica, el respeto al régimen constitucional, a los derechos y libertades ciudadanas.
Hay que tener claro que la única forma de erradicar la pobreza es creando riqueza, no hay otra forma y por experiencias pasadas sabemos que las políticas estatistas muy especialmente las comunistas solo crean más pobreza, desigualdad y corrupción.
Cada persona y en especial los jóvenes debe favorecer al candidato del que sienta mayor seguridad de ser respetado como ciudadano y como ser humano, pues el Presidente de la República no es ni debe ser nunca dueño de nuestras vidas ni de nuestra nación, sino proteger nuestros derechos y no solo reclamar nuestros deberes.
“De que gobierno elijas hoy dependerá como desarrollaras tu vida mañana”.
Pablo Bakovic Baixarias
25, Mayo, 2011
Que buen artículo Pablo
ResponderEliminardigno de publicar en un diario,
eres muy hábil con las palabras,
te felicito.
Patricia.