miércoles, 7 de diciembre de 2011

“El mendigo Conga”



Siempre se dice que “el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro” esta es una verdad confirmada por lo que está sucediendo en Cajamarca.

Campesinos sumidos en una extrema pobreza por generaciones, soliviantados por un pequeño grupo de politiqueros irresponsables, se oponen a la explotación legal del proyecto “Conga”, que generaría una enorme cantidad de dinero para el país con el que se podría financiar la ayuda necesaria que les permitiría dejar esa condición. Esto demuestra que la pobreza  es el origen no de todos, pero sí de muchos males y de los cuales uno de relevante importancia es la ignorancia.

El ignorante, y lo digo sin tono despectivo, es incapaz de analizar por si mismo si un proyecto de esta envergadura le conviene o no, y se deja manipular por lo que le dicen sus “lideres” que finalmente resultan ser igualmente ignorantes o extremadamente “vivos” y aprovechadores.

La mediocridad humana de estos “lideres”  políticos o dirigentes gremiales, a la que hay que sumar una mentalidad corrupta y malintencionada ocasiona que lo que debería ser analizado y decidido exclusivamente con carácter técnico y profesional buscando el beneficio del país en su conjunto sea convertido en un conflicto social con el único interés de obtener réditos políticos o sus beneficios personales.

Así lo prueba el protagonismo de un ineficiente presidente regional, el de un ex militante del tristemente celebre MRTA o todavía militante quizás, a quien nadie dio vela en este entierro, también un ex cura católico que más parece un promotor de resentimientos sociales y otros tantos personajes de la misma calaña, que se han encargado de manipular dolosamente a un sector de la población de Cajamarca, aprovechándose de su pobreza y de su ignorancia para tratar de impedir que se lleve a cabo un proyecto minero (Conga) a pesar que en  el se prevea la compensación del efecto de impacto ambiental que pudiera ocasionar, y el aumento del abastecimiento y la calidad del agua entre otros tantos beneficios que mejorarían su calidad de vida.

Este tipo de dirigentes extremistas, se pasan la vida diciendo que defienden a los pobres y lo único que hacen es procurar por cualquier medio que la pobreza  aumente, promoviéndola y generándola por que es la razón de su existencia, el día que se acabe la pobreza se les acabará la “mamadera” y   ese es su gran temor. Nunca ningún dirigente extremista ha hecho ni logrado nada bueno para los pobres que dicen proteger.

Otro motivo que podría ser imaginable en esta inconcebible oposición al proyecto es que ya todo el mundo sabe que en las profundidades y alrededores de la laguna “El Perol” hay una gran cantidad de oro que si no es explotado responsablemente por una empresa autorizada por el Estado, esa zona en corto plazo será invadida por miles de mineros informales para robarse el oro (como ocurre en Madre de Dios) sin ninguna fiscalización, depredando y contaminando el medio ambiente ante el solapado amparo de autoridades corruptas a los que la calidad de vida de las poblaciones campesinas y de todo Cajamarca no les importa en lo más mínimo, si no simplemente están interesados ganarse mucho dinero mal habido producto de suculentos sobornos.

Si el proyecto “Conga” representa un enorme  beneficio económico para el país y  para la región Cajamarca como se asegura y un eficiente estudio de impacto ambiental debidamente aprobado por la autoridad nacional competente demuestra que es  técnicamente viable, no existe ninguna legitima razón para que no sea  autorizada su ejecución con todas las garantías necesarias para el cumplimiento de las normas legales y obligaciones contraídas por la empresa minera, debiendo llevarse acabo.

De ser así, treinta y dos comunidades campesinas serían beneficiadas directamente con una infraestructura de recursos hídricos que jamás podrán tener por si mismas, infraestructura vial que facilitaría enormemente sus actividades diarias proporcionándoles la posibilidad de obtener ingresos económicos que rápidamente los sacarían de la  pobreza.

La región de Cajamarca recibiría cientos de millones de dólares por concepto de canon minero con lo que cualquier presidente de región honesto y eficiente llevaría a cabo una gran cantidad de servicios de asistencia a las comunidades campesinas  e importantes obras para la modernización de sus ciudades y el desarrollo de las zonas rurales, fomentando el turismo y otras actividades que a su vez  darían más trabajo y dinero a los cajamarquinos. 

El Perú recibiría miles de millones de dólares por impuestos y regalías mineras con lo que se podría afrontar los posibles efectos de una inevitable crisis económica mundial, continuar el crecimiento, crear más puestos de trabajo, financiar programas sociales hasta eliminar la pobreza y atender una larga lista de necesidades.

¿Entonces que quieren lograr los  malos e incapaces dirigentes políticos y gremiales, entre otros personajes de dudosa reputación, que hacen todo lo posible para que el  proyecto Conga no siga adelante, oponiéndose radical e intransigentemente a siquiera tratar de entender razones bien fundamentadas?

Pues que “el mendigo siga sentado en el banco de oro” manteniéndose siempre pobre, así ellos podrán continuar existiendo como sus “protectores dirigentes”  y aprovecharse de ellos para lograr los mezquinos objetivos personales que los motivan.

Este no es un problema de ideologías económicas ni políticas de izquierdas o de derechas, como algún desadaptado social quiere hacer creer por ahí, es un problema de intereses nacionales y de dirigentes ineptos o malintencionados.

No hay peor ignorante que el que no quiere entender, ni mayor pobre que el que quiere seguir siéndolo.

Pablo Bakovic Baixarias.

06 -12 - 2011

sábado, 19 de noviembre de 2011

“El sonido de los latidos del corazón de una Madre son para el hijo en vientre una sinfonía de amor que recordará por siempre. El cordón umbilical representa la estrecha unión del hijo con su madre, que físicamente se corta al nacer pero espiritualmente se mantiene intacto toda la vida.”
Pablo Bakovic Baixarias.

lunes, 3 de octubre de 2011

Fanatismo estúpido e irracional


Literalmente el significado de “Fanatismo” es: “pasión desmedida por una causa política, religiosa, deportiva u otras, con posibles extremos de violencia.”

Considerando este significado, todo fanatismo es estúpido por que aniquila la capacidad de razonar y de entender razones. Ciega por completo la objetividad y hace que el fanático se convierta en un ser de mente inservible que actuará por impulsos, cuyos resultados serán fatales como de hecho ya lo han sido en demasiados casos.

Lo ocurrido hace unos días en el estadio de Universitario de Deportes en donde se truncó la vida de un joven muchacho asesinándolo de manera cobarde y abusiva como también le ocurrió a una jovencita que inocentemente viajaba en un ómnibus de transporte público  meses atrás, son lamentablemente prueba de ello y merecen una reflexión.

Estos reprochables sucesos como tantos otros que no se recuerdan o no se publicitaron han sido consecuencia del fanatismo estúpido e irracional por el futbol, lo que los hace más absurdos por que otros fanatismos igualmente estúpidos e irracionales como los de índole religiosos o políticos, siendo despreciables desde todo punto de vista, conllevan circunstancias más complejas.

El futbol como todo deporte es para competir en amistad, no es una guerra para matar enemigos… ¡por que no los hay!  
Ganar o perder un partido no tiene ninguna relevancia  para  la vida de ningún espectador por que no vivirán peor o mejor sea cual sea el resultado, en cambio el resultado de los demenciales actos producto del fanatismo si alterarán sus vidas, las de los afectados y de las familias de ambas partes en forma dramática, triste e inconsolable sumiéndolos en la desgracia.
¿Es tan difícil para las mentes de escasa materia gris entender esto?

Todos tenemos la capacidad de diferenciar lo que está bien de lo que está mal, incluso  los que tienen una limitada inteligencia, por que el instinto natural es suficiente para hacerlo; debido a esto cada uno es responsable de sus actos y si estos causan un daño irreparable a otras personas, no se puede tener contemplaciones por que no existe atenuante valido y menos cuando el delito es cometido por tipejos que basan sus acciones en pasiones mal entendidas , por lo tanto el más estricto castigo que la ley  permita debe ser aplicado a los criminales, no solo como merecido castigo para ellos si no también como un claro mensaje a otros desadaptados sociales que no tienen el más mínimo respeto por la vida ajena ni por el sentimiento humano.

Hechos violentos entre los fanáticos  suceden continuamente, pero solo cuando se le priva de la vida a alguien se convierten en noticia para los medios de prensa y los sacan a la luz. Sería bueno que todos los fines de semana los periódicos y noticieros publiquen todos los bárbaros desmanes que producen las barras en cada partido y de esa forma la gente de bien perderá interés en asistir a los estadios y quizás en ese momento se preocupen por dar la seguridad que debe tener un espectáculo de esa naturaleza, acabando de una vez con esa hinchada delincuencial que los mismos clubs crearon o no hicieron nada por evitarlo.

El espectáculo del futbol de ahora es muy diferente al que se veía décadas atrás, y vaya que es diferente. Antes se iba al estadio a gozar de un espectáculo deportivo donde el futbolista hacía gala de sus habilidades limpiamente y el espectador aplaudía las buenas jugadas incluso si fueran del equipo contrario, por eso el público peruano era considerado a nivel mundial entre los más conocedores y correctos.

Eso se perdió por culpa de pésimos dirigentes y de jugadores mediocres y tramposos, que están más interesados en lastimar al rival que en jugar un verdadero futbol. Han convertido el espectáculo de futbol en un autentico “circo romano” que atrae a bestias hambrientas de sangre que pagan sus entradas, pero como son espectadores y no jugadores siguiendo el mal ejemplo de los que en teoría si lo son, buscan la sangre en la tribuna o en las calles.

Actualmente los fanáticos van al estadio a ver al equipo de su preferencia deseando que gane el partido sin importarle que recursos extradeportivos utilice para lograrlo. Ya no se aplaude al contrincante cuando hace una buena jugada y por el contrario se le pifia y se le insulta, por decir lo menos. No es extraño escuchar voces gritando cosas como “rómpele las piernas” “mátalo” “busca el penal”, así como una larga lista de tramposas recomendaciones y todo esto ante la atenta mirada de adolescentes  que van repitiendo y asimilando lo que escuchan, llegando a sentirlo como una situación normal que a la larga hace que crezcan con conceptos equivocados de lo que es y debe ser el deporte, convirtiéndose en un pronto futuro en nuevos fanáticos estúpidos e irracionales que cometerán los mismos excesos, y así la de nunca acabar.

Tratar de obtener una victoria con actitudes antideportivas es una vulgar y vergonzosa trampa, una violación intencional del reglamento del juego, propio de personas sin valores morales y totalmente carentes de honorabilidad que priva del triunfo a quien verdaderamente lo merece,  exacerbando los ánimos de los espectadores.
Ese tipo de jugadas y de jugadores desmerecen la majestad del deporte y siendo “ídolos”, de barro a mí entender pero ídolos al fin, deberían dar ejemplo de corrección y honestidad pero hacen  totalmente lo opuesto, fomentando las bajezas de los  fanáticos estúpidos e irracionales.
¿Entonces que podemos esperar?  ¡Bestias y más bestias!

Ni un partido, ni siquiera la copa del mundo, ni nada vale la vida de una persona.

Llorar por un partido perdido es una estupidez,… llorar por una vida perdida es una ¡TRAGEDIA!

Pablo Bakovic Baixarias


02, Octubre, 2011

miércoles, 3 de agosto de 2011

Una sanción arbitraria e ilegal.


Con gran asombro he leído y escuchado muchos comentarios, artículos y entrevistas, en especial por parte de periodistas y políticos que se acomodan a las circunstancias según sus intereses personales, en los que  le dan mucha importancia a la forma y al momento en que protestó la congresista Martha Chávez y poca o nada a la mal intencionada juramentación de Ollanta Humala y a las peores y más llenas de odio de sus vicepresidentes; cuando fueron esos actos la manzana de la discordia que motivaron la protesta.

Martha Chávez puede ser criticada por quienes consideren que su reclamo fue hecho en forma indebida o malcriada, aunque yo no lo creo así, pero nunca sancionada por reclamar ante una premeditada, provocadora y malintencionada actitud de Humala en su aberrante juramentación.
Martha Chávez protestó en el momento y en el lugar indicado en representación de los miles de ciudadanos que votaron por ella y de muchos otros que pensamos que Humala al no jurar expresamente por la constitución vigente o sea la de 1993, realizó un juramento inválido y nocivo.

Ollanta Humala transformó su juramentación en un acto de provocación y advertencia a sus opositores con premeditación evidente. No fue un acto espontáneo de romanticismo o melancolía por la derogada Constitución del 79 como tratan de hacerlo creer sus seguidores políticos y los periodistas comodines. Fue un una actitud de rechazo intencional a la única Constitución de la República con  vigencia y en consecuencia a todo lo que ella  representa y permite o no permite.

Con todo esto se demuestra que el teatral juramento que hiciera Ollanta Humala durante la campaña electoral con Crucifijo presente y  Biblia en mano, ante personas que se autoproclamaron defensores y garantes de la democracia, también fue una burla para usarlos de tontos útiles que ahora guardan un vergonzoso silencio cómplice en su cómoda y apacible vida en el extranjero. Por decir lo menos.

Considero que puede ser permisible en una juramentación, que toda  persona que lo desee agregue a su juramento para asumir un cargo público, a su padre, madre, tía o abuela si quiere, como a Fujimori o al mismo Velasco si les gustan, pero lo que no se puede permitir es que se jure por una Constitución derogada pues todo funcionario publico está obligado a respetar la Constitución vigente por el simple hecho de que es la Carta Fundamental, la Ley de leyes por la cual se rige el funcionamiento del Estado y se reglamenta el comportamiento de las personas naturales y jurídicas. Si los funcionarios públicos empezando por el Presidente no respetan la Constitución vigente harán lo que les de la gana y si eso ocurre ya quiero ver después que dicen todos los que ahora apoyan estos desmanes.

La asistencia de altos dignatarios extranjeros no es si no un mero acto de cortesía protocolar muy común en este tipo de ceremonias que no nos beneficia ni nos perjudica y en cuyos países también ocurren desmanes desproporcionados y muchas veces por motivos de mucha menor importancia, así que no creo que se hayan horrorizado por lo sucedido ni mucho menos y aunque así hubiera sido, ningún país dejará de tener relaciones diplomáticas y negocios con el Perú, si es que les conviene. Así que no se debe usar esta presencia como si fuera el meollo del asunto.

La sanción impuesta a Martha Chávez es una flagrante violación  a la libertad de expresión y una demostración de un totalitario abuso de autoridad por parte del oficialismo y sus socios, iniciando así la práctica de la ley de la mordaza, típica de los gobiernos izquierdistas que usan la democracia y la libertad de expresión solo cuando les conviene, principalmente para llegar al poder donde luego las olvidan por completo. Y me llama la atención enormemente que el partido Perú Posible y otros que se jactan de democráticos se hayan hecho cómplices de semejante bajeza.

Una sanción ilegal tanto por la forma como por el fondo, por que han violado el reglamento del Congreso para llevarla a cabo, sin importarles en absoluto con tal de lograr sus objetivos, pues lo único que quieren con esto es silenciar a toda persona y en especial a los congresistas que critiquen o se opongan al régimen de Humala (Típico Chavizmo a la venezolana), agravado por la cobarde y arbitraria decisión de realizarlo en sesión secreta,  negándonos a los ciudadanos nuestro derecho a saber que opinan y como se comportan nuestros “representantes” en el parlamento, haciendo uso del poder que les otorgamos con nuestros votos, sobretodo el de enterarnos de quienes apoyaron y quienes no apoyaron esta injustificable sanción.

Hago un breve acápite con esto de “nuestros votos”. Siempre he dicho que la única intervención del ciudadano común y corriente  en la “Democracia” es el acto de sufragio, luego del cual quedamos a expensas  de los “elegidos” y la “Democracia” ya no existe más para nosotros. Esto es una prueba de ello por que al parecer estos congresistas se sienten con el derecho de decidir de que debemos enterarnos y de que no debemos enterarnos, haciendo todas sus movidas por lo bajo y a puerta cerrada. ¿Qué se habrán creído? ¿Por que no dicen en sus campañas que se comportarán así?  y veremos cuantos son electos. Por lo visto nunca cambiarán.

Volviendo al tema, si hacen esto con una congresista supuestamente con inmunidad parlamentaria, sin que nadie objete esta actitud tajantemente ¿Qué no harán con los ciudadanos que protesten en las calles por los abusos que cometa este gobierno?
No hay peor ciego que el que no quiere ver y esto es una pequeña muestra de lo que se nos viene. ¡Un desastre! para todo el país.

Pregunto aunque conozco la respuesta:
¿Que pensarían o como se sentirían todos los que apoyan esta arbitraria suspensión si el suspendido fuese un congresista  de su simpatía?
No tengo ninguna duda de que serían los primeros en protestar y reclamar por lo que considerarían en ese caso que sería un acto que atenta contra su representatividad, la libertad de expresión y contra la tan mentada “democracia”  sobre todo si se tratase de un parlamentario izquierdista de esos muy acostumbrados a los berrinches y a los escándalos públicos y privados. Pero como se trata de una congresista Fujimorista…uyyy que horror! Que escándalo! Que bien que la sancionaron!...  Cuanta Hipocresía.

Todo ciudadano debe comprender que nuestros derechos están amparados por la Constitución Política de la Nación y si esta no es respetada y no se hace respetar, mucho menos lo serán nuestros derechos, tales como la libertad de expresión, la libertad de transito, la libertad de culto, la libertad laboral y/o profesional, la libertad de decisión y absolutamente todos.

Con este suceso somos testigos del “primer” abuso de autoridad de este “gobierno”

Pablo Bakovic Baixarias.

03, Agosto, 2011

domingo, 31 de julio de 2011

Tributo a “una persona maravillosa”


En nuestras vidas hay un personaje muy especial al que cotidianamente no le expresamos debidamente lo mucho que significa para nosotros.

Muchas veces lo o la dejamos olvidado o olvidada espontánea e inconscientemente en medio de las ocupaciones diarias, de nuestras mal llamadas prioridades.

Se trata de una persona, un ser humano que puede ser hombre o mujer que debiendo tener una vida propia la dejó de lado para entregarla a nosotros llevados inicialmente por las circunstancias que les tocó vivir y que en el transcurso del tiempo nos dieron lo mejor de su existencia, su juventud y sus fuerzas, con una incondicional fidelidad que se convirtió con el paso del tiempo en un verdadero amor, con toda la sinceridad que ello implica al estar a nuestro lado con una parcialidad inexplicable, pero tan cierta como sus sentimientos mismos.

Un ser humano noble e impredecible que no deja de asombrarnos, pues siendo de origen lejano al nuestro su cercanía diaria es conmovedora al hacer notar su presencia en cada uno de sus actos, con los que se convirtió en un padre o una madre, en un hermano o una hermana, en un amigo o una amiga, o quizás en todos ellos juntos en una sola persona, al cual acudimos en determinados momentos en busca de refugio para nuestras frustraciones, sabiendo que en el o ella encontraremos la respuesta o el cobijo que buscamos sin reproches ni incomodas advertencias.

Personas maravillosas para nosotros, por su comportamiento mismo, pero que rara vez reconocemos por que equivocadamente pensamos que es una situación normal, cuando en verdad no lo es, por que ninguno de nosotros o quizás muy pocos  seríamos capaces de dejar de lado a nuestras familias y amigos para entregar nuestras vidas a personas desconocidas y mucho menos llegarlas a querer como si fueran propias de nuestra sangre.

Ellos tienen una ocupación diaria muy agotadora y silenciosamente sacrificada de la cual nunca muestran queja alguna a pesar de estar sujetas al capricho irracional de una “clase social” diferente, que en demasiados casos nos creemos con derechos que van más allá de lo que se podría considerar una relación laboral.

Quiero rendir con esto un modesto pero muy sincero tributo a todos y a todas los  llamados empleados o empleadas del hogar pues particularmente los considero “familiares mutuamente adoptados” que me dieron su amor y a los cuales les entregué el mío.

Gracias de todo corazón a todos aquellos “familiares adoptados” que me cobijaron y acompañaron a lo largo de mi vida sin condiciones con su cariño y su paciencia, como Dora, Isidora, Benigna, Bertha y muy especialmente a mi “hermana” María que nos ha acompañado a mi Papá, a mi Mamá a mis hermanos y a mí por más de 45 años de su maravillosa existencia.

Pablo Bakovic Baixarias

lunes, 27 de junio de 2011

La importancia de decir “Gracias”


Un día, de uno de los meses del verano del año 1979, que no puedo definir con precisión ya que la memoria me traiciona para recordar fechas puntuales, recibí a temprana hora del día una llamada de emergencia por radio pidiéndome que fuera a evacuar lo antes posible a una nativa parturienta con complicaciones, de un poblado de la selva de Loreto a orillas del río Napo.

En esa época yo era piloto de una institución filantrópica extranjera que operaba en la selva peruana dedicándonos principalmente a la evacuación de enfermos y heridos de localidades apartadas y de difícil acceso, a donde pudieran recibir una adecuada atención médica procurando salvaguardar la vida y la salud de gente necesitada y sin recursos económicos.

No había tiempo que perder por que la demora en trasportar a la mujer podría costarle la vida a ella y a su hijo en camino, así que mi ayudante y yo preparamos rápidamente el vuelo y despegué al promediar la mañana desde el río Itaya en Iquitos, donde teníamos base, en nuestro hidroavión monomotor Cessna 206 para buscar a la futura madre y transportarla a Iquitos para que fuera atendida por los médicos en el hospital. Ascendí hasta los 4,000 pies para volar sobre selva virgen directo hasta la misión  Santa Clotilde donde esperaba mi ocasional pasajera.

Luego de poco más de 40 minutos llegué a mi destino y sobrevolé el poblado dando cuenta de mi llegada para que lleven a la gestante a la balsa donde acoderaría. Hice el acostumbrado pase sobre el río para identificar la dirección del viento por el color de la vegetación y por el espejo de agua en la orilla y acuaticé en las caudalosas aguas que tiene el río Napo como  importante afluente del Amazonas.

Una vez que bajé del avión y mientras lo aseguraba a la balsa llegó la paciente una mujer nativa con el rostro visiblemente descompuesto por el dolor, tenía 22 años y era  traída en hombros por otros nativos, acompañada por su  esposo de  25 años y por el padre Euclides misionero católico canadiense, de avanzada edad, hombre muy carismático, con bondad de santo y con quien tenía una buena amistad, él me dio las indicaciones propias del caso y subimos a la mujer y a su esposo al avión para despegar apresuradamente con dirección a Iquitos donde nos esperaría una ambulancia con el personal medico para trasladarla al hospital y atenderla adecuadamente.

Pero ocurrió lo inesperado para mí, estando en pleno ascenso después del despegue con intención de llegar a los  5,000 pies y retornar a Iquitos por la misma ruta,  la mujer empezó a dar gritos desgarradores por el dolor y el esposo evidentemente preocupado e impotente no sabía que hacer ante la situación, empeorada por el miedo que sentían al volar  por primera vez. Yo tampoco podía hacer nada por atenderlos por que estaba piloteando el avión, y ellos poco o nada hablaban de castellano lo que complicaba más las cosas, entonces opté por mantenerme volando a 1,000 pies de altura sobre la vertical del río para poder acuatizar sin mayor demora en algún lugar en un momento determinado si fuera lo oportuno, aunque esto demoraría más el vuelo, en vez de cruzar directamente sobre la selva virgen por donde no tendría ninguna posibilidad de hallar donde acuatizar si fuera necesario.

Volar tan bajo a medio día en la selva con una temperatura exterior de 37 grados centígrados tiene sus inconvenientes por que se estaban formando las nubes cúmulos que ocasionan mucha turbulencia y volando por debajo de ellas el avión se movía tremendamente afectando los nervios de mis inexpertos pasajeros, pero no quedaba otra ante el constante aumento del dolor de la joven primeriza, que me hacia pensar que el evento se desencadenaría en cualquier momento y tendría que acuatizar cuanto antes.

Afortunadamente conocía bien la zona y muchos de los poblados nativos en los que podría bajar si no quedaba otra opción, y con un poco de suerte encontraría alguna mujer mayor con experiencia  que pudiera atender el parto si no fuera posible llegar a Iquitos.

Estábamos volando 25 minutos poco más o menos y ocurrió lo que rogaba que no ocurriera, se rompió la fuente y el liquido  emanaba de la mujer deslizándose entre sus piernas por el piso del avión, el esposo asustado me avisó con gestos y hablando en su lengua nativa de las que yo pocas palabras entendía, pero era notorio que el momento había llegado y también el momento de tomar la decisión indicada, pero… ¿Cuál era?

El padre Euclides me había dicho antes de despegar que el bebé venía en mala posición y quien sabe con que otras complicaciones. Faltando algo más de media hora para llegar al río Itaya en  Iquitos y de ahí en la ambulancia al hospital otros tantos minutos, yo pensé que era demasiado  tiempo para que el niño pudiera resistir y los gritos de dolor de la madre se tornaron aterradores, dada la circunstancia.

La situación era verdaderamente angustiante y había que sopesarla rápidamente para decidir que iba a hacer.

Tenía abordo a una mujer indígena a punto de parir con complicaciones, un marido asustado con quien solo me podía comunicar por medio de señas y una que otra palabra mal hablada y yo piloteando por un lado y atendiendo un caos por otro. Entonces me dije, Pablo no hay nada que pensar, aquí estamos y aquí nos bajamos y a la buena de Dios, así que acuaticé en cinco minutos, gracias a que estaba volando bajo, en la Aldea de Puca Barranca, otra localidad nativa también sobre el río Napo, enfilé el hidroavión hacia   la orilla y lo encallé lo suficiente para bajarnos.
Inmediatamente, como es costumbre, varios pobladores se acercaron  y el marido en su dialecto les explicó lo que sucedía y yo en un castellano bastante peculiar les preguntaba si había alguna partera que nos ayude.

Una mujer anciana y otra de mediana edad se ofrecieron a ayudar pero dijeron que no podían hacerlo solas si el bebé “no salía”, según lo que yo entendí. Entonces me hice otra pregunta a mí mismo y en silencio ¿si estás mujeres dicen que no pueden hacerlo solas y nadie más acá dice “esta boca es mía” en quien están pensando para que atienda el parto? No podía dejar pasar más tiempo por que se agravaba el estado de la madre y del niño, vi a mí alrededor a todos los presentes y la respuesta era obvia, ellas se referían a mí.

Bueno pues, no había otra cosa que hacer que encomendarse a Dios y a la Virgen María y hacer lo posible para evitar que ocurra un  hecho muy triste que lamentaría el resto de mi vida, aplicando lo que había aprendido en teoría para casos así, por que si no se hacía algo  rápido, la criatura se convertiría en un no nato y quizás la madre dejaría de existir.

Para ese momento me había convertido inopinadamente y sin desearlo en el director y coprotagonista de la dramática escena a la que todos los participantes deseábamos dar un final feliz, pero del dicho al hecho hay mucho trecho por recorrer y había que hacerlo.

A pesar de que todo esto transcurría en breves minutos, para mí parecía una eternidad durante la cual pasaban por mi mente muchos pensamientos, sobre que  podría ocurrir un fatal desenlace del cual yo  resultaría siendo un casual responsable, más, cuando sentía que los ojos te todos los nativos a mi alrededor clavaban sus miradas en mí como si yo fuera la solución, por que hay tres personajes procedentes de la “civilización” circunstancialmente respetados en la selva por los nativos, el cura, el médico y el piloto y no habiendo en el lugar cura ni médico el único que quedaba era yo, el piloto, un respeto que en ese momento no deseaba.

Así que, no quedando otra alternativa, en medio de la conmoción del momento, llevamos a la joven embarazada ayudados por algunos de los aldeanos a una de las típicas chozas de la aldea, hecha de palos de madera, cañas y techo de paja, donde quedamos con ella, el esposo y yo acompañados por las dos mujeres voluntarias para realizar la inesperada intervención “medica”.

La recostamos en el piso sobre una petaca bastante limpia para la ocasión y coloqué bajo su espalda una vetusta almohadilla que había por ahí, hecha quien sabe de que, para ponerla en una posición más apropiada que facilite las acciones por venir. La mujer anciana levantó la ligera vestimenta de nuestra fortuita paciente y le dio indicaciones a la  otra “voluntaria” para que tomara la pierna derecha mientras ella hacia lo mismo con la izquierda separándolas cuidadosamente e instruyó al esposo para que se coloque tras la cabeza de su esposa recostando esta en su regazo y le cogiera los dos brazos y yo arrodillado entre las piernas de la mujer esperando un milagro ante la atenta mirada de un guacamayo que seguramente era la mascota de los “dueños de casa” que rondaba por el rustico techo parloteando cual narrador de noticias para el curioso publico que esperaba afuera el resultado final.

La  joven, que esperábamos todos se convirtiera en madre, no dejaba de manifestar su dolor en ningún momento por medio de quejidos que entraban en mis oídos como cuchillos en mi espalda mientras yo trataba de mantener la serenidad en lo posible para no cometer errores que lamentar. Es gracioso para mí llamarla “la joven” ahora que narro esta historia después de tantos años, por que en ese entonces yo tenía la misma edad que ella, 22 años.

La nativa anciana convertida en mi eventual asistente de parto, masajeaba cariñosamente el vientre de “nuestra paciente” con su mano derecha mientras que con la izquierda sostenía con firmeza la pierna que le correspondía, yo por lo pronto introduje mi dedo índice derecho por la vagina procurando sentir lo que estaba ocurriendo en su interior, sin dejar de rezar pidiendo el tan ansiado milagro.

En ese momento mi anciana y muy útil asistente tomó mi mano izquierda que tenía apoyada sobre el costado derecho del embarazado vientre y la jaló poniéndola sobre el costado izquierdo donde sentí un bulto duro y haciéndome señas a la vez que me hablaba sin entenderla, comprendí que se trataba de la cabeza de la criatura, simultáneamente llamó a otra mujer que estaba fuera,  esta entró velozmente y después de escuchar sus indicaciones, tomó la pierna izquierda que la anciana sujetaba para permitir que ya con las dos manos libres se dedicara a realizar unos muy experimentados masajes sobre el vientre gestante, a todo esto yo con el dedo que tenía introducido en ella empezaba a sentir el roce de lo que considerábamos que era la cabeza y luego de no se si pocos o muchos minutos, pues había perdido por completo la noción de tiempo, ocurrió el milagro, el inmenso milagro que Dios y la Virgen María atendiendo mis súplicas me estaban concediendo; la cabeza del niño se deslizó con cierta fuerza que pude sentir en mi dedo, retirándolo de inmediato para dejar el camino libre para su “salida”  y apareció ante mi la cabecita, en medio de las pujadas y los quejidos de la nueva madre, pero todavía no todo era color de rosa, la criatura salió un poco más y se quedó atorada a pesar de mis esfuerzos por jalarla lo más cuidadosamente posible, pensé que podría tener el cordón umbilical estrangulándolo o algo así pero luego de revisar y palpar su cuello noté que no lo tenía ahí, continué tratando de jalarlo y de girarlo un poco y salió, bendito sea Dios dije yo y sin duda los demás también.

Era un niño menudo que empezó a llorar y coloqué en brazos de mi “asistente” más joven , luego amarré el cordón umbilical  en dos partes con una soguilla de chambira (fibra de palmera muy usada por los nativos de la selva) que colgaba de una de las viguetas del techo de la choza y lo corté entre los dos amarres con una navaja que llevaba siempre conmigo y que pasé previamente por la llama de un mechero en una instintiva reacción para desinfectarla en lo posible, aunque ciertamente por las condiciones en las que estábamos asistiendo el parto daba lo mismo. Mi segunda “asistente” envolvió al niño en una tela a medio tejer y lo entregó a la anciana que a su vez lo entrego en los inquietos brazos de su madre ante la atónita mirada de su padre y de la mía claro está.

Pero la aventura todavía no terminaba, la placenta no aparecía por ninguna parte y yo no iba a esperar a que se digne aparecer, así que me lavé mis ensangrentadas y grasas manos en la olla con agua caliente que previamente nos habían traído y dí instrucciones de que teníamos que irnos de inmediato a Iquitos para que la madre y el niño fueran atendidos.

En medio de una espontánea y muy reconfortante algarabía de todos los presentes y mediando los agradecimientos del caso, como un emocionado beso y abrazo que dí a mi anciana asistente, abordamos el avión y despegamos rumbo a nuestro destino nuevamente.

En pleno vuelo, cruzando ahora sí por selva virgen para llegar lo más pronto a Iquitos no dejaba de pensar si todo habría salido bien en verdad, la placenta no había salido, el niño era muy menudito y yo no sabía si eso era propio de su raza o tenía menos tiempo de gestación que el debido, tampoco si había sufrido alguna secuela por el manipuleo que yo había ejercido en él o si él y la madre habrían sido objeto de alguna infección que era muy probable y un sin numero de especulaciones negativas que pasaban por mi atormentada mente.

Por fin después de varios minutos tenía Iquitos a la vista, empecé mi descenso, luego mi aproximación y acuaticé en el río Itaya; una vez que acoderé en la balsa de mi base se acercaron los enfermeros a los que expliqué todo lo sucedido y lo que habíamos hecho, mientras cuidadosamente tomaron a la mujer, su hijo y con el esposo fueron llevados en la ambulancia al hospital.

Juanito, mi ayudante que también era un nativo de la selva con cierta instrucción y más que eso un buen amigo mío que siempre esperaba fielmente mi retorno de cada vuelo, se me acercó y me dijo ofreciéndome un cigarrillo como era su costumbre siempre que yo regresaba, ¿Capi te llevo al hospital? yo le respondí que no, que esperemos un rato para relajarme, entonces te traigo tu cerveza, me dijo con su tono mandón de nana que me causaba mucha simpatía y mientras tomaba mi cerveza y fumaba el cigarrillo le hice el recuento de toda la aventura que acababa de experimentar, en la que intencionalmente demoré cerca de dos horas, hasta que al fin me decidí ir al hospital para averiguar que había sucedido con la madre y el niño, con todo el temor de recibir una mala noticia, por las posibles consecuencias de mi precaria intervención como ocasional partero.

Luego de unos pocos minutos que también se me hicieron eternos llegamos al hospital, Juanito mi ayudante, me dejó en la puerta de emergencias y se fue a estacionar por ahí, yo entré y caminando por los pasillos, las enfermeras me saludaban con sus acostumbradas sonrisas pues me conocían por que iba constantemente llevando enfermos o heridos que traía de diferentes y lejanos lugares, pero yo esperaba que esas sonrisas fueran el presagio de buenas noticias.

Casi por llegar al final de un largo corredor del Hospital encontré al medico de turno que se acercó a mí con la mano extendida para saludarme y al estrechar la mía me dijo las palabras que tanto deseaba escuchar, Capitán todo salió bien, los dos están muy bien. Fue en ese mágico e inolvidable momento en que pude respirar profunda y tranquilamente disipando por fin la terrible tensión que me había embargado por completo las pasadas horas y fue ahí en que pude decir sentidamente gracias Dios mío y Virgen santa.

Finalmente llegó un momento totalmente inesperado para mí y que se ha convertido en la razón de que cuente esta historia.

Continuaba conversando con el doctor y sin haberlo percibido llegar donde yo estaba, tenía a mi lado al esposo de la mujer convertido en padre por primera vez luego de superar lo ocurrido y mirándome con sus ojos sollozos y con las lagrimas en sus mejillas me miró y me dijo con un emocionado sentimiento, “gracias capitán”, en un gran esfuerzo por pronunciarlo bien en castellano, y  recostando su cabeza en mi hombro nos estrechamos en un largo y prolongado abrazo, provocando que a mí también me brotaran las lagrimas y recorrieran también mis mejillas, como le ocurría a él
.
La razón de contar esta historia, que por el hecho mismo no es nada novedosa  pues mucha gente ha vivido situaciones similares en diferentes circunstancias, es hacer notar la verdadera importancia de decir “gracias”, que no solo es por demostrar ser agradecido si no especialmente por el efecto que causa en el que recibe el agradecimiento. Un efecto de indescriptible satisfacción con uno mismo, que se convierte en la mejor recompensa que se puede recibir, al escuchar de forma  muy sincera esa corta pero inmensa palabra por su significado, que hace comprender que  haber podido ayudar a otro ser humano a ser feliz es más que suficiente razón para  seguir haciéndolo, sin importar el riesgo que se corra.

Ese “gracias capitán” que me estremeció por completo, lo he llevado en mí recuerdo durante los 32 años que han pasado desde aquel día y lo llevaré hasta el día en que deje esta vida.


Pablo Bakovic Baixarias.

miércoles, 22 de junio de 2011

Homenaje a mi Padre


En este día del Padre quiero hacer un homenaje al mío, compartiendo con ustedes un fragmento del libro que él escribiera y tituló “Nada; tiene importancia” en el que, en este extracto habla de la felicidad expresando su punto de vista por medio de uno de sus personajes, parte de un grupo de personas que ven la vida en forma diferente al común de la gente.
Mi Padre fue siempre un hombre bueno. ponderado, leal y muy sincero siendo la pasión de su vida, después de su familia, la literatura, a la que no le pudo dedicar el tiempo que hubiese querido pues su tiempo era consumido trabajando esforzadamente y dedicándose junto con nuestra Madre, en todo aspecto, a nosotros sus hijos, inculcándonos los valores y principios que rigen nuestras vidas; por lo que demoró varios años en escribir, terminar y publicar este libro, que finalmente vio la luz el año 1975, lo que le permitió enriquecer con la experiencia que ganó a lo largo de su vida, los pensamientos que plasmó en el, como en otros de sus escritos.

¡Feliz día Papá!  Te envió un fuerte abrazo al cielo donde sé que estás y lo recibirás.

 19,Junio, 2011

LA FELICIDAD  (Francisco Bakovic Andreuzzi)

Se habla mucho de lo que se conoce menos. Se habla poco de lo que se conoce más.
Mucho se habla de la felicidad. Se menciona con tanta frecuencia como: “verdad”,”amor”,”justicia” y “amistad”.

Aplicando el significado de estos vocablos en la vida diaria, no podemos apreciar su esencia, por que solo nos ampara la superficialidad de la forma.
Así, por ejemplo, al tratar algún convenio de paz dando termino a una guerra, los países discuten mucho tiempo si cambian o no la coma por un punto.
No importa la vida de los soldados en el campo de batalla (que se siguen matando) hasta cuando decidan los señores poner el punto o la coma.
En este caso, la forma ha arrollado al fondo, postergando la  razón misma del convenio, ¿cual era? : dar término a la guerra para evitar más victimas.

En el amor, se mide la palabra, se cuida la apariencia, se calcula el movimiento y se busca la posesión. Se abren los cuerpos y se cierran las almas. Todo es un pecado de la forma.

En la amistad, se busca el beneficio material, recurriendo al fácil método de la invitación y la adulación. Es una simple práctica de la forma.

Al definir la verdad  se dice que si se respeta, seria una buena forma de vida; pero, como se acude a ella tocando su forma, se termina convirtiendo en mentira.

La ley debe ser justa; mas, depende como los encargados de hacerla cumplir, interpreten el sentido de su mandato, para castigar o premiar.
Un abogado acusa y otro defiende, en base a los mismos artículos de la ley, porque su nitidez es oscurecida por la forma de la redacción .Su fondo apenas destaca entre líneas.

Diciendo ¡Soy feliz! , no se es feliz .Es una exclamación que superficialmente nace de la forma. La felicidad se siente en el fondo.

Tampoco es felicidad, cuando nos hartamos de comida, bebida o cuando fornicamos. Son solo breves destellos de bienestar o placer efímeros. Producen satisfacción, alegría o goce transitorios. Llenamos la necesidad de la forma animal y primitiva de la vida.
Ninguno de estos placeres puede compararse a la dicha que siente un bebe, cuando juega con un papel que cruje.

La felicidad, no consiste en satisfacer el deseo, la ambición o la necesidad. No se goza con la forma, en el cuerpo. Se goza con el fondo, en el espíritu.

Los sentidos y las glándulas ofrecen sensaciones agradables, pero fugaces. Nacen y mueren con la vista bella de un paisaje, con los suspiros del placer sexual, con el paladeo de una comida sabrosa, en la vehemencia de un viaje lleno de sorpresas, y en la emoción del regreso al hogar dulce y rutinario.

La felicidad, es algo más que beber, comer, dormir, viajar fornicar, vencer, cabalgar o descansar. Es una satisfacción intima, permanente y espiritual .Se consigue, cuando nos entregamos totalmente a una acción material o inmaterial, impulsados por nuestra vocación, y con cuya entrega beneficiamos a la humanidad.

Es feliz el sacerdote entregado a Dios. Es feliz el sabio entregado a la ciencia. Es feliz el maestro entregado a la enseñanza. Es feliz el político entregado a la multitud (¿?).Es feliz el artista entregado al público. Es feliz el medico entregado a sus enfermos. Es feliz el hombre entregado a ofrecer su amor por la humanidad.

Somos felices entregando, esperanza, arte, conocimiento, protección, amor y pan. Nos conmueve el éxito de dar. El hombre egoísta disfruta con el éxito transitorio de recibir pero desconoce como se siente la felicidad, porque no conoce la satisfacción de la entrega.

Cuanto menor es la ambición material, tanto mayor es la felicidad. Al conformarnos con poco, nuestro espíritu esta mejor dispuesto a una mayor entrega. La ambición por acumular dinero, casas, tierras, es una maldición insaciable. El paciente de esta fiebre mental, nunca recibe cuanto espera recibir. Sufre de ansiedad, que paraliza cualquier tentativa de entrega y le priva de la felicidad. Le hace esclavo de la abundancia y victima de su ambición.

Para entender mejor lo que es la felicidad, vamos a oponerla a la infelicidad.

Es infeliz, el albañil nacido para arquitecto; el enfermero nacido para medico; el analfabeto, nacido para hombre de letras; el mecánico nacido para ingeniero, y el campesino, nacido para profesor. Siendo infelices, entregan mal o no entregan suficiente.
También es infeliz, el medico nacido para enfermero; el arquitecto nacido para albañil; el ingeniero nacido para mecánico y el sacerdote nacido para pecador.

Estando saturados de frustración, podrían entregar mejor en otra actividad que estuviera mejor acondicionada a su capacidad de entrega.

La felicidad no existe en las personas que halagan sin medida, porque les inquieta el aguijón de la hipocresía.

Tampoco, la sinceridad incontenida ayuda a la felicidad, pues derrama verdades que lastiman. Cuando se hiere al prójimo no se es posible ser feliz.
Los malvados creen ser felices haciendo daño, porque su mente anormal se tranquiliza con la maldad; pero, la anormalidad no avala a la felicidad.
Antes de ofender o halagar, es preferible callar .yo soy feliz siendo autentico, sin ofender, halagar ni engañar.
La ambición aturde al hombre y le convierte en ermitaño de palacios. Deja de ser racional y comunitario. Se vuelve ególatra y perjudica a la sociedad, porque no comparte sueños ni realizaciones.
Entregando a los demás, repartimos felicidad con el contenido de nuestra propia felicidad espiritual permanente, cuyo beneficio nos hace olvidar y despreciar  la vanidad de la ropa suntuosa, los excesos de la comida sabrosa, los efectos de la bebida añeja y la comodidad de la cama relajante.

Las glándulas y los sentidos, nos ofrecen ilusión de felicidad. Es un bosquejo transitorio y ansioso.  Son elementos que producen este bosquejo de felicidad, la comida, la bebida, la ropa, la casa o el viaje,  engaños de felicidad que nos marean.  
La visita de un hermano ausente, la noticia de un amigo, el nacimiento de un hijo, la curación de nuestra enfermedad, la confesión de nuestras culpas, nos pueden proporcionar una felicidad real.

Debemos ir al fondo de la intención y rechazar la forma en la acción, cuando pretende y permite, despreciar o engañar a la intención ultima.
Debemos respetar el fondo de las aspiraciones del individuo. Si la familia de un estudiante al cumplir 12 años, le designa su destino, alimentando en su mente la idea de llegar a ser medico, siendo que su vocación es la psicología, esta acudiendo a la forma, que es el titulo. Desprecia al fondo, que es la vocación.
Con mucho esfuerzo intelectual el joven termina siendo medico. La presión familiar le hizo medico. Ha sido el triunfo de la forma y un fracaso de la vida. Se convierte en un ciudadano infeliz.

El sabio investiga como eliminar el dolor físico, es feliz con su entrega. Si tiene éxito, recibe la entrega de la sociedad, que le rinde homenaje a su realización plena.
El sacerdote es feliz cuando entrega bondad y perdón; los fieles le entregan obediencia, admiración y fe en Dios. El maestro entrega conocimientos al ignorante; la entrega de gratitud de sus alumnos complementa su felicidad.
El artista entrega al público un puente de emociones, el aplauso es la entrega que le hacen sus admiradores y le proporcionan felicidad adicional.

Hagamos entrega de nuestra vocación al trabajo útil.  Ofrezcamos buena voluntad a la humanidad. Así daremos y recibiremos felicidad. Juntos vamos a tener bienestar permanente en el tierra, es un bien que puso Dios a nuestro alcance.

Quiso que Adán fuera feliz. Le hizo racional para que piense en el bien y en el mal; en lo hermoso y en lo feo; en lo grande y en lo pequeño.
Adán creyó encontrar la felicidad en la carne sexual, pensando que seria intensa y permanente. Se entrego a la felicidad proporcionada por las glándulas y los sentidos, desechando la felicidad espiritual. No hallo la felicidad permanente y se conformo con el placer fugaz.
Desde entonces, el hombre mediocre vive de placeres fugaces, de bosquejos de felicidad.

La envidia, el egoísmo y la escasez, son enemigos implacables de la felicidad. Uno, entrega desaliento; el otro, no entrega; el tercero, carece de entrega.
Los tres enemigos podrían atenuar sus defectos: si la envidia disfrazara su actitud con un poco de amor; si el egoísmo reemplazara su Yo por Nosotros; si la escasez, obligara al hombre a abrir sus manos y a ubicarle en cualquier país del mundo, para sembrar, cosechar y pastar a los animales, el hambre se acabaría y la humanidad empezaría a caminar en busca de la felicidad.

Hay países que tienen exceso de habitantes y poca tierra. En cambio, otros países tienen mucha tierra y pocos habitantes. A todos les falta amor a la humanidad, pues los que tienen habitantes en cantidades que sofocan, desarrollan sus industrias y venden sus maquinas, aviones, armas y municiones, a los países con mucha tierra. Estos a la vez, les venden alimentos. Terminan su balance económico con muchas armas y sin comida.

NUNCA HABRA FELICIDAD EN EL MUNDO, PORQUE LOS HABITANTES NO DESEAN ENTENDER, QUE RETENIENDO ESTAN PRIVANDO, Y QUE ENTREGANDO ESTAN PROTEGIENDO A LA HUMANIDAD.

 (Extraído del libro “Nada, tiene importancia” de Francisco Bakovic Andreuzzi)

sábado, 4 de junio de 2011

Elecciones y golpes de pecho


Viendo un documental acerca de la religiosidad en el Perú, me llamó la atención la fe profesada a Jesucristo, no por si misma que como creyente acepto y me reconforta, si no por la diversidad de personas de diferentes clases sociales, económicas  y raciales que compartían la misma emoción y el mismo sentimiento. Incluso turistas provenientes de diferentes latitudes del mundo se veían contagiados por tamañas manifestaciones de amor a Jesucristo y a la Virgen María, en multitudinarias procesiones tales como la semana Santa en Ayacucho y Cajamarca, la Virgen de la Candelaria en Puno, El Señor de Luren en Ica, y en especial la extraordinaria procesión del Señor de los Milagros en Lima y muchas otras a lo largo y ancho del territorio nacional.

Esto me hizo pensar en por que un pueblo que es capaz de unirse sin discriminación alguna en torno a un ser, que aunque siendo inmensamente superior y extraordinario no deja de ser intangible, no es capaz de unirse en torno a un bien común y a una realidad tangible como es el crecimiento económico y el desarrollo de país y arriesgarlo en la posibilidad de elegir mal  a un nuevo gobierno, que regirá de alguna forma  nuestros destinos los próximos cinco años, al menos.

La conclusión creo es obvia, todos vemos en Jesucristo y la Virgen María la representación de la bondad, el perdón y una innumerable cantidad de cualidades admiradas y deseadas por todos, en cambio en los candidatos, como seres humanos que son, vemos sus defectos más que sus cualidades,  aumentados por la propaganda electoral que uno hace en contra del otro y por la manipulación de la opinión pública que ejercen los medios de prensa y uno que otro personaje que estando en sus nubes se sienten superiores al resto creyéndose ellos mismos infalibles en sus decisiones, cuando la verdad es que solo los guía sus propios intereses. Todo esto ha creado y sigue creando una división entre los peruanos, generando odios y resentimientos que serán muy difíciles de aplacar y ponen al país en una riesgosa situación social.

La división de los peruanos es otro problema más que deberá resolver quien asuma la Presidencia de la República, y por eso también hay que tomar en cuenta cual de los dos candidatos está más preparado para resolverlo y no para aumentarlo.

De las dos personas en contienda creo realmente que la única con capacidad de resolver esta división del pueblo y las lamentables consecuencias que se están produciendo hasta el momento, es Keiko Fujimori por que todos sus mensajes son conciliatorios y reivindicatorios promoviendo la unión de los peruanos en la búsqueda de un bien común, contrariamente a los mensajes de Ollanta Humala que solo dejan entrever resentimiento y revanchismo que nada bueno traerán al Perú y cuyo efecto ya es notorio en el comportamiento de sus seguidores cuando todas sus expresiones son de insultos y agresiones a sus opositores por el simple hecho de pensar de forma diferente.

Keiko Fujimori tiene la capacidad para restablecer y mantener la paz social, por que esta solo se consigue reduciendo y en el mejor de los casos eliminando la pobreza, que solo es posible generando la riqueza que permita financiar programas sociales de apoyo a los más necesitados, promoviendo la inversión privada nacional y extranjera para crear más empleo y mejor pagado, mediante una política económica que continúe con el crecimiento y el desarrollo del país.

Por el contrario una política económica comunista y estatista como la que promueve Ollanta Humala solo ocasiona el crecimiento desmesurado del aparato Estatal con la burocracia  y su comprobada ineficiencia, aumentando la pobreza y con ella los conflictos sociales provocando el caos y el desgobierno que finalmente anula por completo el crecimiento y el desarrollo de la nación, por lo que retornarían las constantes quiebras de empresas, un enorme desempleo, y nuevamente una incontrolable inflación, empujando al gobierno, como única defensa a terminar con la democracia, perpetuándose en el poder.

La democracia es la participación de todos los ciudadanos en las decisiones del Estado, que por cierto solo es posible manifestar en procesos electorales o referéndums, limitándonos luego a aceptar o soportar las decisiones que tomen los elegidos por las mayorías.

Siendo el sufragio la única participación que tenemos los ciudadanos en la “democracia” hay que ejercerlo consiente y prudentemente sin dejarse llevar por resentimientos o frustraciones, pensando en lo que realmente será bueno para toda la nación.

Estamos enrumbados por el camino económico correcto para terminar con la pobreza. Pensemos que llevamos casi 20 años de estabilidad y varios de crecimiento que no podemos echar por la borda por entrar en un nuevo experimento comunista que no será otra cosa que más de lo mismo, como lo están sufriendo otros países que han sido sumidos en la debacle económica aumentando su pobreza y su corrupción por esa ideología política.

En todas las manifestaciones religiosas de diferentes iglesias abundan los feligreses que se dan golpes de pecho pidiendo perdón por los pecados que cada uno pueda haber cometido, pero muchos de los que piden piedad al Todo Poderoso, son incapaces de perdonar los pecados del prójimo y llegan al ridículo extremo de atribuir en extensión esos “pecados” a sus inocentes descendientes, tal cual está ocurriendo en esta campaña electoral, quedando cegados por prejuicios propios o ajenos que los lleva a votar equivocadamente.

Hay que ser consecuente con uno mismo, con la familia y más con la nación, procurando el bienestar mutuo sin arriesgarlo ante propuestas tan tentadoras como falsas.
En esta segunda vuelta no solo elegiremos al Presidente de la República, elegiremos lo que es más importante, elegiremos un sistema político económico al margen de las simpatías o antipatías que como personas nos generen los candidatos en disputa.

Si elegimos mal lo lamentaremos no solo por cinco años si no por muchísimos más. Y ya no habrá lugar para golpes de pecho.


Pablo Bakovic Baixarias

04, Junio, 2011

miércoles, 25 de mayo de 2011

Los jóvenes y su poder electoral.


Los jóvenes son ahora parte importante del caudal electoral y con su voto tienen el poder  de llevar  a toda la ciudadanía por un nuevo derrotero gubernamental.


Esta es una gran responsabilidad que no debe ser tomada a la ligera como si fuera un acto de simpatía para eligir al presidente de la asamblea juvenil o  a la colita más bonita del verano; por que en esta elección se juegan su futuro, su calidad de vida, su potencial estudiantil, como sus futuras oportunidades de trabajo que les permitirán desarrollar sus vidas tal como las deseen.

El sufragio electoral es el acto por el cual emiten su voto a favor de su preferencia, ejerciendo su derecho a elegir las autoridades que regirán el destino de la nación, en consecuencia sus propios destinos al menos por los próximos cinco años, siendo este acto la única intervención que tendrán como ciudadanos comunes en las decisiones de la vida democrática  del país en ese periodo de tiempo, de ahí su gran importancia.

El derecho de voto es propio e individual de cada ciudadano y debe ser emitido a favor de la opción que consideren más conveniente sin ser influenciados por personas interesadas en enrumbar su decisión en un sentido u otro por sentimientos más mezquinos que políticos, como entre tantos otros lo quiere hacer un personaje que con tono aristocrático y vehemencia vengativa  quiere convencer a la ciudadanía, con especial interés a los jóvenes, para que favorezcan a su nueva y sorprendentemente recién adquirida posición política, representada por el candidato comunista o nacionalista, pero en otro momento los menosprecia comparándolos con los monos por desarrollar un ingenioso lenguaje de comunicación de escritura rápida acorde a la velocidad de las modernas redes sociales y chats, aunque esto les haya significado modificar las “solemnes” reglas de la Real Academia Española de la Lengua, demostrando que es simplemente un retrograda con pensamientos obsoletos y con aires de superioridad cuyos comentarios no merecen ser tomados en cuenta, por que son producto de  resentimientos y frustraciones personales que lo llevan a criticar a todo y a todos.

Los que somos mayores ahora, también fuimos jóvenes y como tales pasamos por épocas de rebeldía tomando decisiones inconsultas, creyendo que éramos dueños de la verdad y que nuestros mayores de entonces, eran severos al juzgar nuestro comportamiento y nuestra forma de pensar moderna e idealista, pero lo cierto es que el mundo da vueltas y siempre llega la mismo lugar, como la vida misma, algo que se llega a comprender lamentablemente solo cuando se cumple el ciclo, por que si hubiéramos tomado en cuenta los consejos que nos daban en base a su experiencia probablemente habríamos evitado cometer muchos errores.

Tengo la esperanza de que una gran parte de la joven generación electoral medite su elección responsable y cuidadosamente,  teniendo interés en profundizar en las experiencias del pasado de las personas mayores de sus entornos familiares y amicales, y en base a ellas saquen sus propias conclusiones respecto a los hechos históricos políticos, y no a las versiones convenientemente modificadas que interesadamente les quieran hacer creer los oportunistas o politiqueros.

Sin embargo deben considerar que  no vivieron o al menos no guardan en sus memorias  épocas difíciles; que no tienen la experiencia de haber pasado por circunstancias realmente graves de nuestra historia política y económica; que no sufrieron la injusticia y la prepotencia de verdaderas dictaduras militares ni los demenciales actos de grupos terroristas. Que pueden gozar de su juventud sin el riesgo de que una bomba explote en el lugar donde se encuentren trabajando, estudiando o celebrando un fin de semana entre amigos y que no lloraran la temprana y trágica muerte de seres queridos a manos de dementes sádicos irracionales.

Ahora pueden recorrer los caminos del Perú sin ser sorprendidos  y lastimados por nefastas guerrillas, disfrutando lo maravilloso que es nuestro país, que tienen la posibilidad de viajar libremente dentro del territorio nacional y pueden salir al extranjero y regresar cuantas veces quieran o puedan; que no tendrán que ingeniárselas de una u otra forma para poder mantener a sus hijos por que el valor de sus salarios no se esfumará día a día en medio de una inflación de niveles que hoy en día no pueden ni imaginar; siempre que el gobierno entrante mantenga la continuidad del modelo económico vigente que está permitiendo el crecimiento, así como la paz social de la que disfrutamos a pesar de ocasionales altercados, la estabilidad jurídica, el respeto al régimen constitucional, a los derechos y libertades ciudadanas.

Hay que tener claro que la única forma de erradicar la pobreza es creando riqueza, no hay otra forma y por experiencias pasadas sabemos que las políticas estatistas muy especialmente las comunistas solo crean más pobreza, desigualdad y corrupción.

Cada persona y en especial los jóvenes debe favorecer al candidato del que sienta mayor seguridad de ser respetado como ciudadano y como ser humano, pues el Presidente de la República no es ni debe ser nunca dueño de nuestras vidas ni de nuestra nación, sino proteger nuestros derechos y no solo reclamar nuestros deberes.

“De que  gobierno elijas hoy dependerá como desarrollaras tu vida mañana”.


Pablo Bakovic Baixarias

25, Mayo, 2011