Siempre se dice que “el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro” esta es una verdad confirmada por lo que está sucediendo en Cajamarca.
Campesinos sumidos en una extrema pobreza por generaciones, soliviantados por un pequeño grupo de politiqueros irresponsables, se oponen a la explotación legal del proyecto “Conga”, que generaría una enorme cantidad de dinero para el país con el que se podría financiar la ayuda necesaria que les permitiría dejar esa condición. Esto demuestra que la pobreza es el origen no de todos, pero sí de muchos males y de los cuales uno de relevante importancia es la ignorancia.
El ignorante, y lo digo sin tono despectivo, es incapaz de analizar por si mismo si un proyecto de esta envergadura le conviene o no, y se deja manipular por lo que le dicen sus “lideres” que finalmente resultan ser igualmente ignorantes o extremadamente “vivos” y aprovechadores.
La mediocridad humana de estos “lideres” políticos o dirigentes gremiales, a la que hay que sumar una mentalidad corrupta y malintencionada ocasiona que lo que debería ser analizado y decidido exclusivamente con carácter técnico y profesional buscando el beneficio del país en su conjunto sea convertido en un conflicto social con el único interés de obtener réditos políticos o sus beneficios personales.
Así lo prueba el protagonismo de un ineficiente presidente regional, el de un ex militante del tristemente celebre MRTA o todavía militante quizás, a quien nadie dio vela en este entierro, también un ex cura católico que más parece un promotor de resentimientos sociales y otros tantos personajes de la misma calaña, que se han encargado de manipular dolosamente a un sector de la población de Cajamarca, aprovechándose de su pobreza y de su ignorancia para tratar de impedir que se lleve a cabo un proyecto minero (Conga) a pesar que en el se prevea la compensación del efecto de impacto ambiental que pudiera ocasionar, y el aumento del abastecimiento y la calidad del agua entre otros tantos beneficios que mejorarían su calidad de vida.
Este tipo de dirigentes extremistas, se pasan la vida diciendo que defienden a los pobres y lo único que hacen es procurar por cualquier medio que la pobreza aumente, promoviéndola y generándola por que es la razón de su existencia, el día que se acabe la pobreza se les acabará la “mamadera” y ese es su gran temor. Nunca ningún dirigente extremista ha hecho ni logrado nada bueno para los pobres que dicen proteger.
Otro motivo que podría ser imaginable en esta inconcebible oposición al proyecto es que ya todo el mundo sabe que en las profundidades y alrededores de la laguna “El Perol” hay una gran cantidad de oro que si no es explotado responsablemente por una empresa autorizada por el Estado, esa zona en corto plazo será invadida por miles de mineros informales para robarse el oro (como ocurre en Madre de Dios) sin ninguna fiscalización, depredando y contaminando el medio ambiente ante el solapado amparo de autoridades corruptas a los que la calidad de vida de las poblaciones campesinas y de todo Cajamarca no les importa en lo más mínimo, si no simplemente están interesados ganarse mucho dinero mal habido producto de suculentos sobornos.
Si el proyecto “Conga” representa un enorme beneficio económico para el país y para la región Cajamarca como se asegura y un eficiente estudio de impacto ambiental debidamente aprobado por la autoridad nacional competente demuestra que es técnicamente viable, no existe ninguna legitima razón para que no sea autorizada su ejecución con todas las garantías necesarias para el cumplimiento de las normas legales y obligaciones contraídas por la empresa minera, debiendo llevarse acabo.
De ser así, treinta y dos comunidades campesinas serían beneficiadas directamente con una infraestructura de recursos hídricos que jamás podrán tener por si mismas, infraestructura vial que facilitaría enormemente sus actividades diarias proporcionándoles la posibilidad de obtener ingresos económicos que rápidamente los sacarían de la pobreza.
La región de Cajamarca recibiría cientos de millones de dólares por concepto de canon minero con lo que cualquier presidente de región honesto y eficiente llevaría a cabo una gran cantidad de servicios de asistencia a las comunidades campesinas e importantes obras para la modernización de sus ciudades y el desarrollo de las zonas rurales, fomentando el turismo y otras actividades que a su vez darían más trabajo y dinero a los cajamarquinos.
El Perú recibiría miles de millones de dólares por impuestos y regalías mineras con lo que se podría afrontar los posibles efectos de una inevitable crisis económica mundial, continuar el crecimiento, crear más puestos de trabajo, financiar programas sociales hasta eliminar la pobreza y atender una larga lista de necesidades.
¿Entonces que quieren lograr los malos e incapaces dirigentes políticos y gremiales, entre otros personajes de dudosa reputación, que hacen todo lo posible para que el proyecto Conga no siga adelante, oponiéndose radical e intransigentemente a siquiera tratar de entender razones bien fundamentadas?
Pues que “el mendigo siga sentado en el banco de oro” manteniéndose siempre pobre, así ellos podrán continuar existiendo como sus “protectores dirigentes” y aprovecharse de ellos para lograr los mezquinos objetivos personales que los motivan.
Este no es un problema de ideologías económicas ni políticas de izquierdas o de derechas, como algún desadaptado social quiere hacer creer por ahí, es un problema de intereses nacionales y de dirigentes ineptos o malintencionados.
No hay peor ignorante que el que no quiere entender, ni mayor pobre que el que quiere seguir siéndolo.
Pablo Bakovic Baixarias.
06 -12 - 2011