miércoles, 3 de agosto de 2011

Una sanción arbitraria e ilegal.


Con gran asombro he leído y escuchado muchos comentarios, artículos y entrevistas, en especial por parte de periodistas y políticos que se acomodan a las circunstancias según sus intereses personales, en los que  le dan mucha importancia a la forma y al momento en que protestó la congresista Martha Chávez y poca o nada a la mal intencionada juramentación de Ollanta Humala y a las peores y más llenas de odio de sus vicepresidentes; cuando fueron esos actos la manzana de la discordia que motivaron la protesta.

Martha Chávez puede ser criticada por quienes consideren que su reclamo fue hecho en forma indebida o malcriada, aunque yo no lo creo así, pero nunca sancionada por reclamar ante una premeditada, provocadora y malintencionada actitud de Humala en su aberrante juramentación.
Martha Chávez protestó en el momento y en el lugar indicado en representación de los miles de ciudadanos que votaron por ella y de muchos otros que pensamos que Humala al no jurar expresamente por la constitución vigente o sea la de 1993, realizó un juramento inválido y nocivo.

Ollanta Humala transformó su juramentación en un acto de provocación y advertencia a sus opositores con premeditación evidente. No fue un acto espontáneo de romanticismo o melancolía por la derogada Constitución del 79 como tratan de hacerlo creer sus seguidores políticos y los periodistas comodines. Fue un una actitud de rechazo intencional a la única Constitución de la República con  vigencia y en consecuencia a todo lo que ella  representa y permite o no permite.

Con todo esto se demuestra que el teatral juramento que hiciera Ollanta Humala durante la campaña electoral con Crucifijo presente y  Biblia en mano, ante personas que se autoproclamaron defensores y garantes de la democracia, también fue una burla para usarlos de tontos útiles que ahora guardan un vergonzoso silencio cómplice en su cómoda y apacible vida en el extranjero. Por decir lo menos.

Considero que puede ser permisible en una juramentación, que toda  persona que lo desee agregue a su juramento para asumir un cargo público, a su padre, madre, tía o abuela si quiere, como a Fujimori o al mismo Velasco si les gustan, pero lo que no se puede permitir es que se jure por una Constitución derogada pues todo funcionario publico está obligado a respetar la Constitución vigente por el simple hecho de que es la Carta Fundamental, la Ley de leyes por la cual se rige el funcionamiento del Estado y se reglamenta el comportamiento de las personas naturales y jurídicas. Si los funcionarios públicos empezando por el Presidente no respetan la Constitución vigente harán lo que les de la gana y si eso ocurre ya quiero ver después que dicen todos los que ahora apoyan estos desmanes.

La asistencia de altos dignatarios extranjeros no es si no un mero acto de cortesía protocolar muy común en este tipo de ceremonias que no nos beneficia ni nos perjudica y en cuyos países también ocurren desmanes desproporcionados y muchas veces por motivos de mucha menor importancia, así que no creo que se hayan horrorizado por lo sucedido ni mucho menos y aunque así hubiera sido, ningún país dejará de tener relaciones diplomáticas y negocios con el Perú, si es que les conviene. Así que no se debe usar esta presencia como si fuera el meollo del asunto.

La sanción impuesta a Martha Chávez es una flagrante violación  a la libertad de expresión y una demostración de un totalitario abuso de autoridad por parte del oficialismo y sus socios, iniciando así la práctica de la ley de la mordaza, típica de los gobiernos izquierdistas que usan la democracia y la libertad de expresión solo cuando les conviene, principalmente para llegar al poder donde luego las olvidan por completo. Y me llama la atención enormemente que el partido Perú Posible y otros que se jactan de democráticos se hayan hecho cómplices de semejante bajeza.

Una sanción ilegal tanto por la forma como por el fondo, por que han violado el reglamento del Congreso para llevarla a cabo, sin importarles en absoluto con tal de lograr sus objetivos, pues lo único que quieren con esto es silenciar a toda persona y en especial a los congresistas que critiquen o se opongan al régimen de Humala (Típico Chavizmo a la venezolana), agravado por la cobarde y arbitraria decisión de realizarlo en sesión secreta,  negándonos a los ciudadanos nuestro derecho a saber que opinan y como se comportan nuestros “representantes” en el parlamento, haciendo uso del poder que les otorgamos con nuestros votos, sobretodo el de enterarnos de quienes apoyaron y quienes no apoyaron esta injustificable sanción.

Hago un breve acápite con esto de “nuestros votos”. Siempre he dicho que la única intervención del ciudadano común y corriente  en la “Democracia” es el acto de sufragio, luego del cual quedamos a expensas  de los “elegidos” y la “Democracia” ya no existe más para nosotros. Esto es una prueba de ello por que al parecer estos congresistas se sienten con el derecho de decidir de que debemos enterarnos y de que no debemos enterarnos, haciendo todas sus movidas por lo bajo y a puerta cerrada. ¿Qué se habrán creído? ¿Por que no dicen en sus campañas que se comportarán así?  y veremos cuantos son electos. Por lo visto nunca cambiarán.

Volviendo al tema, si hacen esto con una congresista supuestamente con inmunidad parlamentaria, sin que nadie objete esta actitud tajantemente ¿Qué no harán con los ciudadanos que protesten en las calles por los abusos que cometa este gobierno?
No hay peor ciego que el que no quiere ver y esto es una pequeña muestra de lo que se nos viene. ¡Un desastre! para todo el país.

Pregunto aunque conozco la respuesta:
¿Que pensarían o como se sentirían todos los que apoyan esta arbitraria suspensión si el suspendido fuese un congresista  de su simpatía?
No tengo ninguna duda de que serían los primeros en protestar y reclamar por lo que considerarían en ese caso que sería un acto que atenta contra su representatividad, la libertad de expresión y contra la tan mentada “democracia”  sobre todo si se tratase de un parlamentario izquierdista de esos muy acostumbrados a los berrinches y a los escándalos públicos y privados. Pero como se trata de una congresista Fujimorista…uyyy que horror! Que escándalo! Que bien que la sancionaron!...  Cuanta Hipocresía.

Todo ciudadano debe comprender que nuestros derechos están amparados por la Constitución Política de la Nación y si esta no es respetada y no se hace respetar, mucho menos lo serán nuestros derechos, tales como la libertad de expresión, la libertad de transito, la libertad de culto, la libertad laboral y/o profesional, la libertad de decisión y absolutamente todos.

Con este suceso somos testigos del “primer” abuso de autoridad de este “gobierno”

Pablo Bakovic Baixarias.

03, Agosto, 2011

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