Quiero rendir con estas palabras un sentido homenaje a todos aquellos pilotos, amigos con los que compartí tantos momentos felices de mi juventud que guardo y guardaré en mis recuerdos como episodios entrañables de nuestras vidas, desde la Escuela de Aviación Civil del Perú, el Aeroclub de Collique hasta nuestro ejercicio profesional en diferentes empresas aéreas.
En especial a los que me acompañaron en la Selva , principalmente a los que murieron en nuestra ley.
Aquella ley que regía nuestras vidas de pilotos jóvenes, osados y aventureros que surcábamos los cielos de una selva tan bella y querida como peligrosa y agresiva, que estimuló en nosotros la adrenalina que buscábamos cada día y nos mantenía unidos por un mismo sentimiento de aviadores.
Amigos incondicionales y sinceros capaces de dar la vida unos por otros en cada momento difícil que nos tocó vivir. Algo que solo los que ahí estuvimos podemos comprender.
Una amistad plena, real e incondicional, desinteresada por completo sabiendo que al siguiente día alguno de nosotros podría ya no estar y cuando se dieron esas dolorosas situaciones los que quedamos levantábamos las copas lo más cerca del cielo que nuestros brazos podían alcanzar para hacer un brindis en honor de aquel amigo piloto que inició el vuelo más alto… antes que nosotros.
Mi abrazo, sincero y fraterno, como los que tantas veces nos dimos, para todos ustedes queridos amigos, para los que están y para los que se fueron, llevándolos siempre en un lugar muy especial de mi corazón.
Pablo
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ResponderEliminarMe emocionan tus escritos, porque están cargados de emociones, de sentimientos, y de amor.
ResponderEliminarEres una persona maravillosa, que admiro mucho, y me siento feliz de tenerte como amigo, tu sensibilidad, mueve la mía, como la luna mueve las olas del mar..
Gracias por compartir tu corazón con tus seguidores, los cuales solo se enriquecerán con tus hermosas palabras, un cariñoso beso
Patricia, Duquesa de Lima
Pablo muy loable y hermoso lo que leo en tus lineas. Nunca supe hasta ahora de tu vida y pasion por volar. Me imagino que debe de haber sido inolvidable esas vivencias como la amistad que forjaste con todos esos valerosos y audaces hombres que arriesgando su vida de una manera tan natural la pusieron al servicio del que la necesitara. Un fuerte abrazo y me auno a levantar esa copa por todos ellos y contigo por los presentes y por los ausentes y que Dios les de siempre su proteccion.
ResponderEliminarBenjamin Changanaqui