Los representantes de las encuestadoras dicen continuamente que las muestras que toman a meses o semanas del escrutinio son solo referenciales afirmando que el elector peruano es muy indeciso y cambia su opción constantemente, o sea, lavándose las manos como Pilatos.
Entonces según este concepto las encuestas no sirven para nada, o solo, para manejar la opinión pública por su propio interés o por el de alguien, pudiendo colocar al candidato de su conveniencia en un lugar privilegiado para orientar el voto ciudadano de aquellos que votan matemáticamente, creyendo que no perderán su voto, si lo hacen en favor del que va primero.
También se puede dar el caso de que por querer levantar a su cliente o candidato de su preferencia coloquen en primer lugar a uno que cree pánico político entre los ciudadanos, para que el voto de aquellos que se asustan emigre hacia el candidato que supuestamente esté más cerca del primero de tal modo que aumente su caudal de votos por el concepto del mal menor.
Los candidatos Toledo, Fujimori, Castañeda y PPK tienen una similar orientación político-económica y varían sus planes de gobierno en la forma y no en el fondo, estando la diferencia en las simpatías y confianzas que cada uno de estos cuatro candidatos, como personas, haga sentir al elector; por ello podría comprender que los votos orientados hacia ellos puedan saltar de uno a otro, pero me parece poco creíble que quienes se han decidido a votar por uno de ellos cambie súbitamente su decisión a favor del candidato Humala, pues representa una orientación político-económica totalmente opuesta y que va contra los ideales de todos aquellos que votarían por alguno de los cuatro primero mencionados.
Manejar una encuesta es muy fácil ya que estas empresas no asumen ninguna responsabilidad por la “equivocación” que pudieran cometer en los resultados que publican, pues es lamentablemente cierto que no hay forma de comprobar que las supuestas respuestas que dan los eventuales encuestados sean verídicas o realmente existan.
Las únicas encuestas confiables son las que no se publican y las empresas encuestadoras entregan a sus clientes en privado por que tienen que demostrar a su cliente su efectividad, tanto así que en la última elección municipal, en las encuestas publicadas daban como ganadora a la Sra. Villarán con una diferencia en promedio de 8 puntos a su favor el domingo anterior al de las elecciones, sin embargo un par de días después corrieron por correos electrónicos, unas encuestas de las mismas empresas que le daban tan solo un margen a favor de un punto que finalmente fue el resultado más acertado. Me pregunto entonces ¿es posible que en menos de 48 horas un candidato pierda siete puntos y el otro los gane? No lo creo.
Seguramente el próximo domingo, ultimo día para la publicación de encuestas la situación va a cambiar rotundamente por que las empresas encuestadoras están tan venida a menos en la opinión pública que van a tener que sincerar los resultados para no quedar mal y no perder por completo la credibilidad de los ciudadanos.
Se debe entender de una buena vez que el voto representa nuestro derecho de elegir a nuestras autoridades y debemos otorgarlo por el candidato de nuestra preferencia, sin asustarse, sin hacer cálculos matemáticos, sin complejos, sin prejuicios ni perjuicios, solo siendo consecuentes con nuestros ideales y confiando en entregar la Presidencia de la República a la persona más calificada.
Yo votaré por PPK, usted vote, sin miedo, por quién más le guste.
Pablo Bakovic Baixarias
28, Marzo, 2011
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