martes, 10 de mayo de 2011

¿Debe ser aprobado el matrimonio o la unión civil para homosexuales?


Este es un tema que ha sido puesto sobre la mesa en estos días, por un candidato a la Presidencia de la República en forma muy irresponsable, como una oferta electoral con la única intensión de ganar votos, como si el Presidente tuviera el poder de otorgar o quitar un derecho ciudadano, cualquiera que este sea.

El matrimonio o unión civil de los homosexuales no pasaría por ser un mero formulismo y no habría motivo para ser negado si solo se tratara de adquirir derechos civiles como el de acceder a seguros, mancomunar bienes, ser sujetos de crédito, recibir o dar herencias y tantos otros que de hecho los tienen como ciudadanos hombres o mujeres que son. En todo caso existen medios legales vigentes que les permiten solucionar cualquier discriminación que pudieran sufrir para ejercer alguno de los derechos civiles que la ley otorga  a los ciudadanos; pero no son solo estos derechos los que reclaman los homosexuales; hay uno en especial que es la manzana de la discordia, y es el derecho de adoptar niños.

Constantemente y en diferentes países del mundo existen movimientos homosexuales reclamando el derecho de contraer matrimonio civil, aduciendo que si dos personas se aman tienen el derecho de formar una familia legalmente; pero como una familia se forma por el padre, la madre  y los hijos, y es imposible que dos personas del mismo sexo puedan concebir hijos entre sí, reclaman el derecho de adoptar.

Toda persona inevitablemente puede amar y/o tener relaciones intimas con la persona del sexo que más le guste y compartir su vida y sus bienes con quien le plazca. Lo que no puede una persona es pretender tener un derecho olvidando que el derecho de uno termina donde empieza el derecho de otro, en este caso el derecho del niño.

No se puede negar que solo existen dos sexos, el masculino y el femenino, no existe el tercer sexo. Quien tiene pene y testículos es hombre (masculino) y quien tiene vagina y ovarios es mujer (femenino) tan simple como eso.
El que una persona reniegue de su naturaleza sexual pensando y actuando de forma diferente a lo que físicamente le corresponde no lo convierte en miembro del género opuesto por más que lo desee, siempre pertenecerá al sexo con el que nació por más que cambie su apariencia y costumbres.

Un hombre por más que se considere mujer jamás podrá llevar un hijo en su vientre así como una mujer por más que se considere un hombre jamás podrá producir espermatozoides; de tal modo que no hay derecho más legal que el natural, por lo tanto un hombre no puede pretender tener el derecho de ser Madre, como una mujer no puede pretender tener el derecho de ser Padre, por más homosexuales que sean.

Una persona nace hombre o mujer y por su naturaleza al ser criado por un padre hombre y una madre mujer, debería seguir su vida con la opción sexual que su sexo físico determine, pero si por adopción tuviera un padre hombre y una madre hombre o un padre mujer y una madre mujer ¿que claridad sexual pudiera tener este niño en su vida? pues ninguna, en cambio lo único que tendría sería una terrible confusión de géneros sexuales y por tanto su derecho de opción sexual, si cabe el termino, sería violentado.

En todo caso es derecho del niño  reorientar su opción sexual cuando tenga uso de razón si así lo determina él mismo por su libre elección, pues sería una injusticia para el niño que habiendo nacido heterosexual sea criado en un ambiente homosexual y como consecuencia varíe su género nato por confusión, debido a que el niño  forma  su carácter y comportamiento en base al ejemplo de las personas que lo rodean.

Lo que los homosexuales deben comprender y aceptar es que si hay un derecho que no tienen como tampoco  lo tiene un heterosexual, es el de imponer a otro ser humano una opción sexual y más aún una que por naturaleza no le corresponde y  no existe, si no que es, les guste  o no, una degeneración del genero natural, que puede ser reconocida y aceptada pero seguirá siendo antinatural.

Quiero dejar claro que todo tipo de discriminación humana me parece una injusticia y sea cual sea la condición sexual, política, religiosa, racial etc. de cualquier persona debe ser respetada como deben ser respetados y protegidos los derechos de todos en especial los de los niños.

Los niños por carecer de uso de razón no pueden decidir por propia elección, entonces cuando se discutan los derechos de las personas sean homosexuales o heterosexuales debe primar la defensa de los derechos de los niños y no hacer campaña electoral aprovechándose de ellos.

Pablo Bakovic Baixarias

Lima, 08 de Febrero, 2011

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