martes, 10 de mayo de 2011

LIBEREN!!! a Sakineh Mohammadi Ashtiani


Estando en pleno siglo 21 no es posible que exista la barbarie y mucho menos por parte de gobiernos que se supone deben respetar y defender a sus pueblos.

No es posible que en nombre de Dios, Alá, Jehová, Buda o como quiera llamársele se pretenda aplicar una “justicia” que no está escrita en ningún libro santo de ninguna religión que se jacte de ser representativa de un ser supremo, bueno y protector de la vida.

La barbarie de castigos de tortura y muerte han sido creados por los hombres y no por Dios alguno en toda la historia.

Debemos tomar en cuenta que las religiones se formaron o fueron creadas hace cientos de años atrás en realidades muy diferentes a nuestros tiempos en donde en muchos casos se aprovechó la ignorancia de la gente y su temor a lo desconocido y cuando la mujer era denigrada y abusada en muchos aspectos que debemos repudiar.

En épocas pasadas y por lo visto también en las actuales se distorsionó y utilizó las “religiones” a conveniencia de sus lideres o gobernantes, para atemorizar a su propia gente bajo el errado concepto de “hazte temer y serás respetado”.
Solo en países retrógrados con gobiernos  que solo son capaces de mantenerse en el poder bajo el régimen del terror, es que persisten estas vergonzosas y lamentables situaciones.
No hay religión, ni sistema político alguno, que pueda ser una buena opción si para ser seguidas deben recurrir a la privación de la libertad, al asesinato y la tortura.

Todo fanatismo religioso, político o de cualquier índole es malo, por que ciega por completo la razón, amparados en ideologías o creencias que están sujetas a la interpretación humana, principalmente por personas que se consideran “divinas” así mismas y que creen que su palabra es la única valedera para regir la vida de quienes en teoría comparten sus creencias, sin considerar que como seres “humanos” son susceptibles de cometer errores.

Vivimos en tiempos en que aquellos que lideran  religiones con fanatismo propio de mentes desquiciadas, se retiren a profesar sus creencias en su intimidad y dejen al resto vivir en paz!!!

Si la señora Sakineh Mohammadi Ashtiani cometió adulterio es un acto reprochable que deberá llevar en su conciencia y su cónyuge debió haberla abandonado si así lo hubiera considerado o no, pero es un problema de ellos en el cual nadie debió intervenir y de ningún modo puede ser aceptable que religión o política alguna pretenda torturarla y asesinarla por ello.
¡”Ella debe ser dejada en libertad”!

Si la señora Sakineh Mohammadi Ashtiani estuvo involucrada en la muerte de su esposo deberá ser probado fehacientemente en todas las instancias sin la minima duda al respecto, ya que al parecer esta acusación fue hecha simplemente para justificar la sentencia de muerte sin demostrarse que haya cometido tal delito.

La religión es cuestión de conciencia no de imposición. Un mal no excusa a otro mal.

En el caso de Irán el fanatismo religioso-político llegó a extremos inaceptables en que la condición de la mujer en la sociedad es deplorable, por decir lo menos.

“Señor Presidente de Irán déle dignidad a su pueblo en especial a sus mujeres”

Pablo Bakovic Baixarias

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