Por algún
lado leí recientemente que algún desorientado caviar escribió que Javier Diez
Canseco es… “el político mas querido y respetado del Perú”…, por amor del
cielo! que fanatismo más perturbador de la realidad.
Quizás sea,
únicamente, el político más querido y respetado por sus pares, que
afortunadamente para el Perú son muy pocos y cada vez menos.
La muerte, como en el caso de H. Chavez, no lo convierte a uno en bueno y una terrible enfermedad tampoco, por más que nadie se la desee y cualquier buen ser humano desee que se recupere, como se lo deseo yo.
Pero eso no
cambia la historia de la vida de un hombre y en el caso de JDC el se pasó la
vida destilando veneno y odiando a sus semejantes por no compartir las
ridículas ideas comunistas.
Jamás
defendió los derechos humanos de quienes estando del lado de la ley fueron
masacrados y/o asesinados por los dementes delincuentes terroristas, sin
embargo no perdió tiempo en defender a estos y otros desadaptados sociales que
con sus revueltas y paros procuraron siempre perjudicar el progreso y la paz
del Perú, tal como lo hizo también abogando por los del MRTA en la embajada del
Japón, de donde salió rápidamente junto con Toledo, en vez de quedarse junto a
los rehenes para mediar por su liberación desde el lugar de los hechos, como si
lo hizo un respetado sacerdote.
No señores y señoras JDC no ha sido un buen político, ni un buen peruano tampoco y mucho menos es un santo, como quieren sus correligionarios hacer creer a la gente que no conoce su historia.
El siguiente articulo, muy bien documentado, que comparto y con el que estoy de acuerdo, escrito por Frank Keskleich, Director del blog político Catarsis y Harakiri es una buena recopilación de hechos reales y no de ciencia ficción como los contados por caviares y comunistas los últimos días, para enaltecer la personalidad de quién no merece ninguna admiración.
Pablo Bakovic Baixarias
11, Abril,
2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario